Ken Levine, responsable de la Saga Bioshock, ha hablado con el magazín británico EDGE sobre la sonada polémica que rodeó a la carátula de BioShock Infinite y afirma a Eurogamer el porqué de su cancelación a la adaptación en el cine de Bioshock.
En cuanto a la caratula:
"Fue frustrante tener esa reacción a la carátula, porque recuerdo que había artículos en la red que se preguntaban qué decía ésta sobre el juego... La verdad es que no dice una mierda sobre el juego", comentó Levine. "Ya sabes, dice mucho en cuanto a, como resultado, cómo se pone una caja con una bandera en llamas y un tipo con un arma frente a 3.000 personas... y les gusta". "Soy un jugador hardcore. ¿Es mi carátula favorita? No, creo que habéis visto algunos artes geniales... teníamos eso llamado The Falling que estaba construido en Los Ángeles y que me tuvo involucrado. Me encanta ese arte. La carátula es mucho más pequeña que un poster. Tuvimos que tomar la decisión. Tratábamos de conciliar a los jugadores en términos de carátula y demás". (3djuegos.com)
Y en cuanto a la adaptación cancelada a la gran pantalla:
Durante la entrega de los premios BAFTA, Levine se presentó para mostrar Bioshock Infinite en el evento, explicó que la película de Bioshock tenía un financiamiento de 200 millones de dólares, proyecto que iba a ser dirigido por Gore Verbinsky (Piratas del Caribe, Rango).
“Teníamos un trato especial con productores de Universal Studios, el cual establecía de Gore Verbinsky sería el director”, explicó Levine. “Lo que sucedió, a mí parecer, que Gore estaba muy entusiasmado y quería que la historia de la película fuera lo más oscura posible, al punto de que fuera exclusivamente para mayores de 18 años, y con mucha sangre. Después se estrenó la película Watchmen, que realmente me gustó, pero no tuvo tanto éxito en las recaudaciones. Luego, el estudio dejó de interesarle la idea de invertir 200 millones de dólares en una película para adultos”.
El creador de Bioshock, luego se dió cuenta que los productores les redujeron el presupuesto a 80 millones de dólares, cifra que el director de Rango no estaba de acuerdo.
“Luego trajeron a otro director, que tampoco se llevó muy bien con el proyecto. Así, Take Two me dio la posibilidad de tomar una decisión final acerca de la producción. Tuve que cortar por lo sano y cancelar la filmación”.
“Fue todo muy raro, teniendo a un escritor que pasó de pedir constantemente permiso para reescribir el guión hasta estar en una posición donde matas a una película en la cual estabas trabajando tanto”, continuó Levine. “¿Pero saben qué más? No debería comprometerme tanto, yo soy el creador del universo de Bioshock y no debería por qué verlo de una forma que no corresponde”, sentenció. (17bits.cl)


No hay comentarios:
Publicar un comentario